• EDGAR HIGUERA

Avispones asesinos aparecen en Estados Unidos.

La avispa más grande del mundo llegó al estado de Washington pero ya se están realizando tareas para evitar su propagación.


A finales de 2019, cerca de Blaine, Washington, se informaron dos avistamientos de avispas inusuales de color intenso, con marcas anaranjadas y negras, y aguijones largos. La investigación realizada reveló que se trataba de avispones asiáticos gigantes, las avispas más grandes del mundo, que miden 5 cm de largo.


Los científicos temen que estos avispones puedan extenderse por todo Washington, e incluso a otros estados, lo que representaría un peligro para las abejas estadounidenses (cuya población ya está disminuyendo), y los humanos.


Se desconoce cómo llegaron estos insectos a los Estados Unidos. Pero la noticia se ha difundido y en las redes sociales los insectos ya se conocen como "avispones asesinos". Una de las principales características de estos depredadores, nativos del este de Asia y Japón, es que destruyen las colonias de abejas melíferas.


En sus hábitats nativos, estos insectos han causado la muerte de numerosas personas, ya que poseen veneno tóxico en sus grandes aguijones: en Japón, un total de 30 a 50 personas mueren cada año por las picaduras de los avispones. En 2013, las poblaciones de avispones fueron notablemente altas y acabaron con la vida de 42 personas en una sola provincia china. La mayoría de los incidentes graves ocurren cuando las personas se acercan a las colmenas de los insectos o las perturban.


Estos insectos "son tremendos", comenta Chris Looney, entomólogo del Departamento de Agricultura del Estado de Washington. "Estoy muy preocupado”.


Al mismo tiempo, con referencia al apodo de "avispón asesino", Looney advierte que no es un término preciso. Explica que nunca había oído hablar de los insectos de esa manera antes de las noticias por el reciente hallazgo, y no comparte esa forma de llamarlos.


"Me preocupa que la gente ya les tenga demasiado miedo a los insectos por razones poco claras", dice Looney. De todos modos, reconoce que esa denominación ominosa tiene un aspecto positivo: “Parece haber llamado la atención de la gente. Solo espero que el apodo sensacionalista de ‘avispón asesino’ nos ayude a comprender un poco mejor nuestros ecosistemas".


Depredadores voraces

Hasta el momento, los investigadores no pueden confirmar cómo es que llegaron estos avispones. Looney sostiene que lo más probable es que se hayan quedado atrapados accidentalmente en contenedores enviados desde alguno de los países de donde son nativos.

A fines de 2019, en la vecina ciudad de Nanaimo, Canadá, se encontró y destruyó una colmena entera de estos insectos. Pero las pruebas genéticas sugieren que esos avispones gigantes llegaron por separado.

Los avispones asiáticos gigantes de Japón y Asia Oriental ya constituyen especies invasoras en otras naciones, como Corea del Sur. Estas avispas sociales forman colonias con una reina y muchas obreras, que pueden recorrer más de 10 km desde la colmena para buscar comida. Se alimentan de muchos tipos de insectos, pero parece que su plato favorito son las abejas.

Looney explica que cuando encuentran abejas melíferas, los avispones comienzan mordiéndoles las cabezas con sus grandes mandíbulas. En 90 minutos, actuando de esta manera, un pequeño grupo de avispones asiáticos puede destruir a las abejas obreras de una colonia entera.

Luego, los avispones proceden a comerse las abejas. Ocupan el nido de estas durante una semana o más, y se comen las pupas y las larvas. Luego alimentan a sus propias crías.

Las abejas melíferas europeas (Apis mellifera), principales polinizadores comerciales, no tienen forma de defenderse de los avispones asiáticos gigantes. Si bien se han visto abejas picando a estas avispas, parece que el ataque no tiene ningún efecto.

Por el contrario, las abejas japonesas (Apis cerana japonica), que han evolucionado a la par de los avispones gigantes, han encontrado una manera de protegerse. Formando un enjambre en torno a los invasores y batiendo sus alas hasta que esta "bola de abejas" alcanza temperaturas superiores a los 46 °C, las abejas calcinan a las avispas y las sofocan con dióxido de carbono.

Según comenta Looney, los avispones asiáticos gigantes también podrían perjudicar gravemente a polinizadores como las especies de abejas nativas, muchas de las cuales ya sufren la competencia con otros insectos exóticos.

Jun-ichi Takahashi, investigador y experto en avispas de la Universidad de Kyoto Sangyo en Japón, coincide en que el daño de esta avispa al medio ambiente podría ser significativo por donde sea que se extienda, y apoya los esfuerzos para contener la propagación.

En una entrevista por correo electrónico, Takahashi sostuvo que el apodo de avispón asesino no es desacertado porque la especie es tan peligrosa como la abeja africana, especie conocida como abeja asesina. Esa abeja invasora llegó a Texas en 1990 y ha colonizado partes del sur de los Estados Unidos, y causado la muerte de varias personas.

Takahashi cree que "los estadounidenses no entienden del todo lo agresivos y tóxicos que son estos avispones".

Detener la propagación Looney sostiene que, si los avispones no desaparecen en los próximos dos años, es probable que ya no puede detenerse la propagación en los Estados Unidos.

Hasta el momento, solo hubo dos avistamientos de avispas obreras de la especie cerca de Blaine, lo que sugiere que es probable que haya una colonia en la zona. En invierno, los nidos quedan inactivos, y si alguna de las reinas se ha apareado, se dispersarían para formar nuevas colmenas. Actualmente, Looney y otros investigadores están colocando señuelos para tratar de capturar a las reinas.

En el verano, los investigadores colocarán cientos de trampas para seguir buscando reinas y obreras, que emergerían en el verano si se establecieran nuevas colonias. Looney explica que, posteriormente, podrían colocar collares transmisores de radio para poder rastrear las avispas hasta sus nidos y destruirlas.

Debido a que los avispones hacen colmenas subterráneas que generan calor, Looney y sus colegas también están experimentando con tecnologías de imágenes sensibles al calor para rastrear las colmenas.

Así y todo, "será difícil detener al avispón, pero tenemos chances", comenta Looney.

Conoce a los avispones

Los avispones asiáticos gigantes tienen aguijones de 0,6 cm de largo, capaces de perforar el equipo protector que normalmente usan los apicultores. La investigación realizada muestra que incluso en personas que no son alérgicas, con menos de 50 picaduras, una persona podría perder la vida debido al daño renal producido.

Desde que los avispones inundaron los informativos y periódicos de Estados Unidos, Looney recibido toneladas de correos electrónicos de estadounidenses preocupados que creen haber visto el insecto. Looney les asegura que solo se han confirmado dos avistamientos del avispón asiático gigante en los EE. UU., y que las personas que creen haberlo visto en el este de Norteamérica probablemente lo estén confundiendo con el avispón europeo (Vespa crabro), de apariencia similar pero menos agresivo y peligroso.

"Si en el este del Mississippi, alguien se topa con un insecto de estas características, no debería dar por sentado que se trata de un avispón asiático gigante. Lo más probable es que no lo sea", sostiene Looney.


Fuente de información: https://www.nationalgeographicla.com

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