• EDGAR HIGUERA

Jerusalén celebra la quema de pan «más grande del mundo» para la Pascua.

La costumbre judía tiene por objeto garantizar que no haya pan sin levadura en la casa y también simboliza nuevos comienzos.


La ciudad de Jerusalén celebró lo que podría ser «la mayor quema de panes sin levadura del mundo» (jametz) para honrar el comienzo de la Pascua, informó el miércoles un comunicado de prensa en nombre del municipio de la ciudad.


La quema fue de panes y pasteles sobrantes que quedaron en 100 contenedores alrededor de los residentes de la ciudad en los que podrían arrojar sus restos de alimentos no deseados. Los sobrantes se apilaron en una ubicación importante en la zona industrial de Atarot.


El alcalde de Jerusalén, Moshe Leon y el rabino de Jerusalén, Shlomo Amar estuvieron en el sitio, así como el rabino Arye Stern y otras autoridades de la ciudad.


Leon dijo que a pesar del bloqueo y cuarentena impuestos por el coronavirus «no pudimos dejar atrás ninguna costumbre judía». Agradeció a los rabinos y a los residentes de la ciudad.


La razón por la que los judíos se abstienen de comer durante la Pascua es para recordar la prisa en que los judíos partieron de Egipto. Si bien las comunidades no judías pueden consumir panes libremente durante este tiempo, la mayoría de los supermercados no los llevarán durante este tiempo. Es por eso que, en Israel, la Pascua es conocida como «una fiesta para los panaderos».


¿Qué es el Jametz?


Jametz es un término judaico que se refiere a los alimentos elaborados con la harina de cinco tipos de granos: trigo, cebada, centeno, avena, escanda, y los fermentados con levadura.


Jametz literalmente quiere decir “leudado”, cualquier alimento hecho de granos y agua que fermentó y leudó. Pan, cereales, tortas, galletitas, pizza, pastas y cerveza son los ejemplos más clásicos de Jametz; pero cualquier alimento que contenga grano o sus derivados puede ser, y mayormente es, considerado Jametz.


En la práctica, cualquier alimento procesado que no tenga estricta supervisión rabínica, es potencialmente Jametz.


¿Cómo lo hacen?


La noche previa a Pésaj (Pascua), los Judíos realizan la búsqueda del Jametz, alrededor de toda la casa y sus alrededores a la luz de una vela.


Se acostumbra a esconder pedazos de pan duro (preferentemente envuelto en papel para que no esparza migas) en varios lugares de la casa para que el que busca el Jametz los encuentre.


Según la Cabalá deben ser 10 pedazos.


Se toma una bolsa de papel, una vela (o linterna), una cuchara de madera y una pluma de ganso. Luego, al anochecer, se reúne a la familia y se recita la siguiente bendición:


«Barúj Atá A-do-nái, E-lo-héinu Melej Haolám, asher Kideshánu Bemitzvotav, Vetzivanu al Biúr jametz».

«Bendito eres Tú, Señor nuestro Dios, Rey del Universo, que nos santificó con Sus preceptos, y nos ordenó la eliminación del jametz».

Se debe buscar con la vela todos los escondrijos incluso las rajaduras del piso y la pared. No se debe hablar entre la bendición y el comienzo de la búsqueda, ni siquiera en temas concernientes a la búsqueda.

Durante la búsqueda no se debe hablar de otra cosa que no este directamente relacionado a la búsqueda.


Cada miembro mayor de la familia (desde los 10/11 años) se dispersan revisando cada rincón de la casa buscando vestigios de jametz olvidados por allí, además de los 10 trozos envueltos escondidos previamente.

Los miembros de la familia deben estar cerca para escuchar la bendición, y cada uno después va a revisar su propio lugar.

Lo que se va encontrando se levanta con la cuchara ayudándose con la pluma, que se utiliza como escobita, y luego se coloca todo en la bolsa atándola y guardándola hasta la mañana siguiente.

Despues de la búsqueda se anula el Jametz (que uno podría haber pasado por alto) y dice: “Todo jametz (cereal o masa fermentada) y levadura que se encuentre en mi posesión, que no lo haya visto y no lo haya eliminado, y del cual desconozco su existencia, sea nulo y sin propietario alguno, igual que el polvo de la tierra”.

Después de la búsqueda se aseguran de colocar el Jametz que se consumirá y el que será quemado a la mañana siguiente, en un lugar seguro, para que no tengan acceso allí los niños o los ratones y esparzan migas por toda la casa.

En la mañana previa a la Pascua, a la 5 hora del día (calculando desde el amanecer) uno debe hacer un fuego y quemar el Jametz y anularlo:

“Todo jametz (cereal o masa fermentada) y levadura que se encuentre en mi posesión, que no lo haya visto y no lo haya eliminado, sea nulo y sin propietario alguno, igual que el polvo de la tierra”.

Los diez pedazos de pan deben ser quemados, y se debe decir lo siguiente durante la quema del Jametz:

«Sea tu voluntad Adonai nuestro Di-s, y Di-s de nuestros padres, que así como elimino el jametz de mi casa y de mi posesión, así elimines Tu todas las fuerzas extrañas, purgues el espíritu de impureza de la tierra, erradiques nuestra mala tendencia de dentro de nosotros y no concedas un corazón de carne para servirte en verdad; destruye en humo toda la sitra ajara y todas la kelipot y todas la iniquidad, y haz desaparecer el imperio del mal de la tierra; y a todos aquellos que afligen a la shejina, elimínalos con un espíritu de destrucción y de juicio tal como aniquilaste a Egipto y a sus ídolos en aquellos días, en esta época del año. Amén. Sela».


Fuente de Información: BibliaTodo.com

Suscribete a nuestras notificaciones

  • Blanco Icono de Instagram
  • White Facebook Icon

Una radio para tu familia, donde encontrarás temas sobre el liderazgo que debes de tener en tu hogar, comunidad y trabajo. Somos Conecta Multimedia.
Correo produccionconecta@gmail.com

Los Mochis, Ahome, Sinaloa, México.